El primer ministro de Canadá, Justin Trudeau, ha destacado su compromiso con el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), pero ha dejado entrever la posibilidad de explorar «otras opciones» si México no adopta medidas más estrictas frente a las exportaciones provenientes de China. Estas declaraciones surgen en un contexto de precampaña electoral y con la mirada puesta en la renegociación del acuerdo comercial prevista para el próximo año.
Trudeau subrayó los beneficios del tratado actual, pero expresó preocupación por las dinámicas comerciales con China que, según él, podrían afectar a la economía y los empleos en Canadá. “El T-MEC es un acuerdo excepcional y nuestra primera opción es mantenerlo. Sin embargo, no descartamos otras posibilidades para proteger a los trabajadores canadienses y nuestra economía”, afirmó el mandatario en una conferencia de prensa.
El debate sobre el futuro del T-MEC se ha intensificado en Canadá, donde líderes regionales han adoptado posturas más críticas hacia México. El primer ministro de Ontario, Doug Ford, propuso recientemente que Canadá considere un acuerdo bilateral con Estados Unidos, dejando a México fuera del tratado, si no se toman medidas concretas contra las exportaciones chinas. Por su parte, Danielle Smith, primera ministra de Alberta, coincidió al señalar que México parece estar tomando «un rumbo distinto» y destacó la necesidad de una relación comercial «justa» entre los tres países.
En medio de estas tensiones, Trudeau sostuvo una reunión con la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, en el marco de la cumbre del G20 en Río de Janeiro. Según el primer ministro, la conversación incluyó la preocupación canadiense por los productos chinos, aunque Sheinbaum enfatizó en su conferencia matutina que Trudeau no comparte las posiciones más severas de los líderes regionales canadienses.
“El primer ministro está a favor de mantener y fortalecer el tratado. Hablamos de la importancia de destacar los beneficios que el T-MEC aporta a los tres países y de la necesidad de privilegiar la relación comercial en América del Norte, sin dejar de lado vínculos con otras naciones”, aseguró la mandataria mexicana. La renegociación del T-MEC promete ser un tema crucial no solo para los tres países involucrados, sino también para el equilibrio económico de la región.






