En la antesala de la toma de posesión de Donald Trump como presidente de Estados Unidos, la mandataria mexicana; Claudia Sheinbaum, ha vuelto a enviar un mensaje de firmeza: “México no es colonia de nadie, no es protectorado de nadie, México es un país libre, independiente y soberano. Que se oiga bien, que se oiga lejos”, dijo este sábado durante un evento en Puebla. El magnate será mañana lunes investido como nuevo presidente estadounidense y entre sus promesas más inmediatas destaca una oleada de deportaciones masivas y la imposición de aranceles a México si no pone freno a la migración y el narcotráfico.
Desde la victoria de Trump en las elecciones de noviembre, la presidenta mexicana ha ido combinando mensajes de firmeza ante los ataques del magnate, con acciones concretas destinadas a desinflar la tensión y hasta guiños de estar dispuesta a colaborar y negociar. Sheinbaum ha hablado incluso de que su gobierno tiene “un plan” para responder a la previsible campaña de ataques de Trump, pero que están esperando a que el republicano haga el primer movimiento.
“Siempre vamos a defender al pueblo de México, a la nación y a nuestra patria. Somos un gran país, somos un gran pueblo y por eso nuestro gobierno siempre estará cerca del pueblo. Nosotros no mentimos, no robamos y nunca vamos a traicionar al pueblo de México”, añadió la presidenta.
Sobre la posibilidad de que la amenaza de las deportaciones se haga realidad ya desde el primer día, añadió que “en este periodo nuevo que llega mañana con el presidente Trump, primero vamos a defender a las y los mexicanos allá. Los consulados ya tienen más abogados para apoyarles”. También ha mencionado; el fentanilo, lanpotente droga sintética que está probando una crisis de salud pública en Estados Unidos y que está en el centro de las críticas de Trump a México, ruta de paso y producción de la droga. El Gobierno mexicano se ha arremangado durante los últimos meses anunciando las mayores incautaciones de fentanilo desde que hay registros.






