León XIV instó este domingo a los angoleños a combatir el “flagelo de la corrupción” con una cultura de justicia, al iniciar una jornada conmovedora de su odisea africana que llevará al Papa estadunidense a un antiguo epicentro del comercio africano de esclavos.
León celebró una misa ante unas 100 mil personas en las afueras de la capital y volvió a tratar de alentar a los angoleños. Denunció la explotación de su tierra rica en minerales y de su gente, que aún carga con las cicatrices de una brutal guerra civil posterior a la independencia.
“Deseamos construir un país donde las viejas divisiones se superen de una vez por todas, donde desaparezcan el odio y la violencia, y donde el flagelo de la corrupción sea sanado por una nueva cultura de justicia y de compartir”, manifestó León XIV en su homilía en Kilamba, una población construida por China a unos 25 kilómetros de la capital.
También elogió el alto el fuego en Líbano entre Israel y Hezbollah como una “señal de esperanza” y rezó para que lleve la paz de forma permanente a Medio Oriente.
Más tarde este domingo, León rezará el Rosario en el santuario de Mama Muxima, un importante santuario católico a orillas del río Kwanza, a unos 110 kilómetros (70 millas) al sur de Luanda.
La iglesia de Nuestra Señora de Muxima, construida por colonizadores portugueses a finales del siglo XVI como parte de un complejo de fortaleza, se convirtió en un centro del comercio de esclavos. Allí se reunía a africanos esclavizados para ser bautizados por sacerdotes portugueses antes de ser obligados a caminar hasta el puerto de Luanda, donde los embarcaban rumbo a América.
Aunque hoy es el santuario católico más popular de Angola, su historia es emblemática del papel de la Iglesia católica en el comercio de esclavos, de los bautismos forzados de personas esclavizadas y de lo que algunos académicos describen como la negativa persistente de la Santa Sede a reconocerlo plenamente y a expiarlo.
La visita es particularmente significativa porque, según investigaciones genealógicas, los antepasados criollos del primer Papa nacido en Estados Unidos incluyen tanto a personas esclavizadas como a propietarios de esclavos.
“Para los católicos negros, la visita del papa León al santuario de Muxima es un momento importante de sanación”, comentó Anthea Butler, investigadora principal del Koch Center de la Universidad de Oxford.
Señaló que muchos católicos negros lo son a causa de la esclavitud y del Code Noir, que, según explicó, exigía que los esclavos comprados por dueños católicos fueran bautizados en la Iglesia.
“Otras personas ya eran católicas cuando fueron traficadas desde Angola hacia colonias esclavistas”, añadió Butler, académica católica negra cuya familia materna es originaria de Luisiana, donde los antepasados del Papa también tenían sus raíces.






