A unos días de las movilizaciones anunciadas por la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE), el secretario de Educación Pública, Mario Delgado Carrillo aseguró que el Gobierno Federal mantiene negociaciones abiertas con el magisterio disidente y afirmó que “no hay necesidad” de recurrir a un paro nacional.
Durante la conferencia matutina encabezada por la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo en Palacio Nacional, el titular de la SEP sostuvo que existe comunicación permanente con las distintas secciones de la CNTE, principalmente en Chiapas, Oaxaca, Zacatecas y Guerrero, en un intento por desactivar las protestas previstas para finales de mayo e inicios de junio.
“Tenemos diálogo permanente con la Coordinadora y con el Sindicato”, declaró Delgado, al ser cuestionado sobre el llamado a movilizaciones nacionales programadas para el próximo 1 de junio.
El funcionario destacó que una de las principales exigencias del magisterio —la desaparición de la Unidad del Sistema para la Carrera de las Maestras y los Maestros (USICAMM)— ya comenzó a atenderse mediante ajustes impulsados desde el año pasado por el Gobierno Federal.
Como parte de estos cambios, informó que se realizaron más de 74 mil movimientos de adscripción docente en todo el país bajo nuevos criterios de transparencia y antigüedad laboral, lo que, aseguró, ayudó a disminuir inconformidades dentro del sector educativo.
“Ahora el proceso es transparente, se publica cada vacante y quién la solicita”, explicó.
Mario Delgado reiteró además que la administración federal mantiene el compromiso de desaparecer la USICAMM, una de las demandas históricas de la CNTE, mientras continúan las mesas de negociación encabezadas también por la Secretaría de Gobernación.
Según detalló, durante el último año se han realizado más de 140 reuniones con integrantes del magisterio disidente, aunque las distintas secciones mantienen posturas divididas sobre las fechas y alcances de las movilizaciones.
Mientras algunas corrientes plantean protestas desde el 25 de mayo, otras insisten en iniciar un paro nacional el 1 de junio, en medio de un clima de tensión que mantiene en alerta al sector educativo del país.






