La NFL perdió a Patrick Mahomes y Micah Parsons, dos de sus principales estrellas, debido a lesiones graves en la rodilla, semanas antes del inicio de la postemporada. Mahomes buscará una segunda opinión sobre su ruptura del ligamento cruzado anterior izquierdo antes de someterse a cirugía, informó su entrenador Andy Reid, mientras una resonancia magnética confirmó que Parsons, destacado defensivo de Green Bay, sufrió la misma lesión, dijo a la Associated Press una persona con conocimiento de la prueba.
Aún no está claro si el mariscal tres veces ganador de Supertazón estará disponible para el inicio de la próxima temporada, ya que los los Jefes de Kansas City quedaron sin posibilidades de jugar playoffs esta campaña. El panorama es diferente para Parsons, pues su baja impacta directamente a su equipo, que es uno de los contendientes en la Conferencia Nacional.
El versátil mariscal de los Jefes tiene programado ver a Dan Cooper, un ortopedista muy respetado y médico de los Vaqueros de Dallas, antes del procedimiento para reparar el ligamento. La decisión de buscar una segunda opinión es simplemente para confirmar lo que se hará.
“He tenido una buena visita con él, un par de veces diferentes. Está en un buen lugar”, expresó Reid en una llamada por Zoom. “Sabes, siempre siente que decepcionó a la gente, pero regresa y está listo para el desafío que tiene por delante, que es lo real ahora. Solo tiene que pasar por la cirugía, y luego seguir adelante desde allí”.
Hay varios factores que influyen en el tiempo de recuperación, incluida la gravedad del desgarro y si ocurrió algún otro daño dentro de la rodilla. La mayoría de los jugadores pueden regresar al campo de seis a 12 meses después.
“Ha habido algunos mariscales bastante buenos que han tenido la misma lesión y les ha ido muy bien después de regresar. Él se pondrá manos a la obra, y aquí tiene buenas personas para rehabilitarlo”, agregó Reid.
El pasador de los Bengalíes, Joe Burrow, también se rompió el ligamento anterior cruzado y el medio en su rodilla izquierda en noviembre de 2020, pero regresó a jugar la temporada siguiente y fue votado como el regreso del año en la liga.
Mahomes, de 30 años, ha evitado lesiones tan graves durante la mayor parte de su carrera. Su peor agravio sucedió en 2019, cuando se dislocó la rótula en una jugada de engaño contra los Broncos. Su lesión más famosa fue durante los playoffs de 2022, cuando sufrió un esguince severo de tobillo alto; surgieron preguntas sobre si podría jugar la semana siguiente, y no solo lo hizo, sino que eventualmente llevó a los Jefes a un título de Supertazón.
Kansas City no tiene a otro mariscal, además de Mahomes, firmado para la próxima temporada, por lo que las últimas tres semanas de esta campaña podrían ser una audición para el veterano suplente Gardner Minshew.
“Tengo mucha confianza en Gardner”, manifestó Reid. “Lo he visto jugar con otros equipos y ha sido titular en la liga. Nuestros muchachos tienen confianza en él”.
Parsons, cazamariscales estrella de los Empacadores, se lesionó mientras perseguía al pasador de los Broncos, Bo Nix, cuando se detuvo y cayó al suelo, donde se agarró la rodilla con un fuerte gesto de dolor.
“Puede que esté fuera de juego, pero no estoy derrotado”, afirmó ayer una publicación en redes sociales. “Esta lesión es mi mayor prueba, un momento que Dios permitió para fortalecer mi testimonio. Estoy profundamente agradecido con Green Bay y mis compañeros por su apoyo inquebrantable, amor y confianza durante esta temporada”.






