La apicultura de Tamaulipas atraviesa un momento delicado por el avance del ácaro varroa. Este parásito es considerado la plaga más agresiva contra las abejas y afecta directamente la fuerza de las colmenas.
En el estado, esta actividad sostiene alrededor de mil empleos. También depende de casi 33 mil colmenas activas. Cada año, el estado produce cerca de 690 toneladas de miel. Según señaló el Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (SENASICA), el problema ya se ha resentido en zonas del centro y sur del estado.
La varroa también dificulta los ciclos de recolección durante temporadas importantes, por lo que algunas colmenas pierden vigor. Asimismo, baja la producción y se debilita la capacidad polinizadora de las abejas. Por lo mismo, la SENASICA ha reforzado las acciones de vigilancia sanitaria para frenar el avance del parásito. Asimismo, se aplican medidas para conservar niveles controlados de infestación.
La estrategia también contempla capacitación para apicultores. Con ello, los productores fortalecen sus colmenas y reducen riesgos de pérdida. Por otra parte, Tamaulipas mantiene reconocimiento por la calidad de su miel, y también destacan las variedades de azahar, mezquite y multifloral.
Este producto se vende en mercados locales y también llega a otras entidades del país. Mientras tanto, Llera, Victoria, Hidalgo, Padilla y González concentran la mayor parte de la actividad apícola estatal. Esos municipios aportan más de dos tercios de la producción de miel en Tamaulipas.
Por su parte, el cuidado sanitario de las abejas resulta importante para conservar compradores y sostener la competitividad del sector.






