Dos soldados del ejército estadunidense y un intérprete civil murieron y otras tres personas resultaron heridas en una emboscada del Estado Islámico este sábado en Palmira, Siria, donde apoyaban operaciones antiterroristas, informó el Pentágono.
El ataque a las tropas estadunidenses en Siria es el primero que causa víctimas desde la caída del ex presidente Bashar Assad hace un año.
El Comando Central informó en una publicación en X que, como una cuestión de respeto a las familias y de acuerdo con la política del Departamento de Defensa, las identidades de los miembros del servicio se mantendrán ocultas hasta 24 horas después de que sus familiares hayan sido notificados.
El secretario de Defensa de Estados Unidos, Pete Hegseth, publicó en X: “Que quede claro: si atacan a estadunidenses, en cualquier parte del mundo, pasarán el resto de su breve y ansiosa vida sabiendo que Estados Unidos los cazará, los encontrará y los matará sin piedad”.
El tiroteo tuvo lugar cerca de la histórica Palmira , según la agencia estatal de noticias SANA, que había informado previamente de que dos miembros de las fuerzas de seguridad sirias y varios militares estadounidenses resultaron heridos. Los heridos fueron trasladados en helicóptero a la guarnición de Al-Tanf, cerca de la frontera con Irak y Jordania.
Trump promete represalias
El presidente Donald Trump dijo el sábado que Estados Unidos tomará represalias por la muerte de los soldados y el civil .
«Tomaremos represalias», dijo Trump a los periodistas frente a la Casa Blanca. Poco después añadió desde su plataforma Truth Social que el presidente sirio, Ahmed al Sharaa estaba «extremadamente enfadado y afectado por este ataque».






