Mientras la Comisión Nacional del Agua (CONAGUA) centra sus esfuerzos en la recaudación derivada del aprovechamiento del sistema lagunario, persisten cuestionamientos sobre la vigilancia y protección de esta infraestructura estratégica.
Lo anterior quedó nuevamente en evidencia tras la fuga registrada en el sistema de El Camarote, presuntamente provocada por la intervención indebida de pescadores. El incidente ocasionó la pérdida de más de 26,000 metros cúbicos de agua, volumen equivalente a aproximadamente 1,300 pipas de 20,000 litros. De acuerdo con reportes locales, la fuga pudo haberse prolongado de no ser por la intervención oportuna, en un contexto en el que se señala la falta de personal de supervisión por parte de la CONAGUA.
La situación fue detectada por personal de la Comisión Municipal de Agua Potable y Alcantarillado (COMAPA) de Tampico, cuyos trabajadores reportaron el problema y actuaron de inmediato para su atención, logrando reparar la afectación.
El hecho revive el antecedente de la crisis hídrica registrada entre abril y junio de 2024 en la zona conurbada de Tampico, Ciudad Madero y Altamira, considerada una de las más severas en la historia reciente. Conforme a lo establecido en la Ley de Aguas Nacionales, corresponde a la CONAGUA la supervisión para evitar la repetición de escenarios similares; sin embargo, voces locales señalan deficiencias en el cumplimiento de esta responsabilidad.
Asimismo, se ha señalado que, pese a los ingresos obtenidos por el cobro del uso del recurso hídrico a sectores industriales y a Petróleos Mexicanos (PEMEX), la vigilancia y atención de las necesidades del sistema lagunario resultan insuficientes en la práctica.
En contraste, autoridades locales destacan que el gerente general de COMAPA Sur, Francisco González, ha integrado un equipo que trabaja de manera permanente para mantener al sistema lagunario en condiciones estables, con indicadores favorables que alejan, por el momento, el riesgo de una nueva crisis hídrica. Estas acciones se desarrollan en atención a las directrices del Gobierno del Estado y de la Secretaría de Recursos Hidráulicos, instancias que han manifestado su seguimiento al tema. De igual forma, se subraya que el gobernador del estado se mantiene atento y preocupado por la situación, impulsando medidas preventivas orientadas a garantizar el abasto y la seguridad hídrica en la región.






